Levantarse tarde, sin complejo alguno, tomar un baño de sol en la playa, en la terraza o en el solarium de la piscina...
Conversar amistosamente bajo un parasol en el bar, o bien relajarse a la sombra de los árboles ... y tal vez, ¿por qué no?, una pequeña siesta de verano...
Por la tarde, paseo con la fresca bajo las estrellas y noche tranquila, bien protegido en el pueblo, como en un gran jardín.








