En el centro del Languedoc-Rosellón, entre la Camarga y España, las Cévennes y el País Cátaro, los pequeños puertos pesqueros y las tiendas de Cap d'Agde, le invitamos a descubrir nuevos paisajes. Durante todo el año, nuestra región, rica en cultura e historia, pero al mismo tiempo moderna y llena de vitalidad, le ofrece todo lo que usted está buscando para pasar unas vacaciones inolvidables.
CDT Hérault ; Découvrir l'Hérault





















Esta abadía del orden Prémontré nació cerca de una fuente sagrada. Es una etapa del camino de Santiago. Es el último ejemplar de la arquitectura románica en la región. En ella se organiza un festival y numerosos conciertos.
Este conjunto prestigioso, formado por la iglesia gótica de 1257, con sus 83 m de largo y 24 de alto, el claustro, la sala capitular, la fuente, es Monumento Histórico. Es uno de los exponentes mejor conservados del arte cisterciense.
Béziers es una ciudad típicamente sureña y llena de tradiciones. Venga a descubrir su feria, su plaza de toros, sus bailadoras de flamenco, su festival medieval, su mercado de las flores, su equipo de rugby. Béziers es también el Canal del Midi y sus Nueve Esclusas, su catedral y sus pequeñas tiendas del centro de la ciudad.
Es un testigo de excepción del arte románico del Languedoc. Este edifcio fortificado tiene la particularidad de haber sido construido en una isla que después quedó unida a la tierra firme por un istmo arenoso. La catedral se erige hoy entre el mar y las lagunas.
Esta fortaleza militar fue erigida en el siglo XI por los reyes de Aragón en la frontera de los reinos de Francia y de Aragón, construida sobre la roca viva sobre un abrupto cerro, dominando el macizo de Corbières y el mar.
Esta fortaleza de forma rectangular, cuya construcción terminó en el siglo XVI, es el más bello ejemplo de arquitectura militar llamada de “transición". Está situada en Salses, pequeño pueblo del norte del Rosellón.
Este pequeño puerto catalán está acurrucado al abrigo de una cala donde se mezclan las aguas del Mediterráneo y la cordillera de los Pirineos. Un lugar único donde el bienestar y la idiosincrasia de los catalanes está siempre presente.
Montpellier seduce por su naturalidad, su sed de cultura, su sentido de la fiesta … Conciertos, exposiciones, creaciones teatrales, y grandes festivales. Al mismo tiempo milenaria y moderna, combina el encanto de las callejuelas de antaño y las construcciones actuales más audaces.
Nimes, villa romana e hispánica, camarguesa y cevenol, languedociana y provenzal, es la ciudad pluricultural. El sol del sur, el viento y las diferentes influencias llevan modelándola desde hace más de 2000 años.
Perpignan es una ciudad sorprendente y fascinante que bien merece una visita. Cuenta con una cultura original cuya expresión todavía es auténtica, una identidad rica, un pasado prestigioso y cargado de leyendas, con grandes monumentos que enriquecen su importante patrimonio.
Pézenas es una villa antigua llena de encanto, que rebosa autenticidad y dinamismo por todos sus poros. Célebre por Molière, por su música, sus tiendas de antigüedades y su artesanía. ¡No deje de visitarla!
En el impresionante marco de las Gargantas del Hérault, Saint-Guilhem-le-Désert combina historia, espiritualidad y grandes espacios. Situada en pleno Camino de Santiago, con los paisajes que le rodean, es uno de los lugares más bonitos del Languedoc.
Naturaleza y cultura, dos aspectos que marcan la vida de este típico pueblo del sur de Francia, con su paseo sombreado, donde se puede disfrutar tomando algo mientras los ancianos echan una partida de petanca. Pero también es una villa ambiciosa, en cuyo museo de arte moderno se pueden admirar las obras de un amplio surtido de artistas de renombre.
